Mujeres y hombres de Marsella


En algún momento pensaba en el territorio donde nací y comenzó mi vida. La cultura de mi pueblo verde caía sobre mí como una sombra y una luz, mis pensamientos negros tienen los tonos de la calle empedrada y unos años complicados y mi piel de estudiante aún tiene la tinta y las señales delSigue leyendo “Mujeres y hombres de Marsella”

En los días de la Bigotona


Bigotona si era. La conocí en un baile, me convencí un sábado en la noche que no servía para eso, para mí era solo un pretexto para andar detrás de Mariela Palomino, una mulata que no se enamoró de mí porque era un bailarín sin ton ni son; me sacudió porque le toqué muy duroSigue leyendo “En los días de la Bigotona”

La abuela del Alto de la Mina


Una leyenda de la tradición oral entre familias de Marsella y Chinchiná, narrada en mi libro “EL Congal diáspora y bordado”: Sobre la historia cultural de Marsella. C Chuquira. Fue una de las abuelas de los Vidal, familia extensa que residía en La Floresta de Chinchiná y con nexos en Marsella, en su juventud fueSigue leyendo “La abuela del Alto de la Mina”

¿Qué buscamos?


Originalmente publicado en El cuento de Saliary:
Caminamos entre el vidrio empañado de nuestra mirada. Una realidad limitada por los sentimientos que nos negamos a aceptar, y un popurrí de ideas de lo que creemos deberíamos ser/sentir/hacer. Somos un cuerpo inventado, matizado por la aceptación interpersonal. Compartimos una imagen hecha, un dibujo perfectamente delineado, una…

Pulseo en Mayagüez


A Puerto Rico llegué en un barco pesquero turbado por una borrasca que soltó sobre la isla una lluvia de moluscos y peces de siete colores; metido entre un camarote estrecho, con zumbido de mosquitos, compartía calor y hermandad con dos pulseadores que hacían caso a nadie; el uno, negro sarandunga, cargador de bultos ySigue leyendo “Pulseo en Mayagüez”

Ecos del cambio Planetario


Gira cielo nebuloso de ciudadoculta con smog sucios temoresarrabales que reflejan desencuentrosolores, sudores, migrantes sin nortecalles, sombra, tizne tras los árboles Alerta mi ciudad conectada con la lluviaen el planeta truenan cambios alarmantes.Vagancia, virus lentos, latentes tras humores.Escuchan, abrazan, saltan noches con torrentesfraguan mundos con pañuelos en el calor de julio En mi ventana deSigue leyendo “Ecos del cambio Planetario”

Casas en mi historia


No sé si los padres recordarán su primer beso o primera caricia de intimidad, les preguntaron, se miraron. Su secreto sonreía. Mis paredes guardan memoria cuando aconteció el daño al cerco del vecino. Las hortensias que cultivaba la señora Betsabé  y dañó Juan de la Gambada, las pisoteó con patas de yegua. Los López, SánchezSigue leyendo “Casas en mi historia”

Conversación en la Treinta y Una


Después de mis días necios, caminé calles con rutina de andariego acorralado en treinta cuadras al trabajo; pateaba esos andenes cuatro veces al día, había dejado mi trabajo con mafiosos cuando convencí al capo para que me dejara libre de compromisos. Lo hablamos en el Hotel Aristi en Cali, la misma mesa frente a unSigue leyendo “Conversación en la Treinta y Una”

El confinado fabuloso


Agustina habita en Tacaloa, ese lugar mental donde se vive lento entre un paisaje verde. Manuel se ha encerrado en un escenario imaginario por donde lo persigue un virus. Tacaloa es un estilo de vida que transcurre entre los ritmos con que vibra cada parroquiano. Agustina cree estar en un espacio que no existe, loSigue leyendo “El confinado fabuloso”

Melancolía y desorden de los días


Cumplía cinco años, una tía me trajo de regalo una gallina clueca con sus huevos, debíamos cuidarlos hasta cuando nacieran los pollitos. Mi tristeza de esos días la removí porque ayudé a sanar al pollito cojo. En estos los días de ahora, escucho las noticias, leo comentarios, interpreto los decires de aquellos que sueltan frasesSigue leyendo “Melancolía y desorden de los días”

Díalogo con un acosador cibernético


Domingo 27 de julio 2:28 A.m. Me aparece un diálogo por Facebook, un tal Antonio… Hola Guillermo. Hola, ¿Cómo estás? Pienso y pienso. Bien. Leo a García Lorca: La Carmen está bailando/ en las calles de Sevilla./ Dolor de rama dorada/ en primavera fingida. Y asi me entretengo desde ahorita cuando leía “Romance del Sonámbulo”:Sigue leyendo “Díalogo con un acosador cibernético”

Sueño entre la virosis


En mi sueño veía un desfile de carnaval largo de zanqueros vestidos de pájaros míticos, los difuminaba el humo sagrado de un ritual católico, aquella comparsa cotorreaba y cantaban sin respuestas en los coros de un sacerdote enmascarado entre una cabeza de cigüeña con pico corvo de tucán que reparte agua bendita a lado ySigue leyendo “Sueño entre la virosis”