Existencialismo y tango


Fueron los años sesenta una década de aperturas, contraculturas, revoluciones y relajación de tabúes sociales; en un día de esos, el licor desataba palabras y emociones, Marsella se llenaba de tonos grises, habìa regresado nuestro de una prisión el amigo Hernando Ortiz, su esposa Amparo Mejía era hermosa y tenía una sonrisa delirante que fueSigue leyendo “Existencialismo y tango”