El Monstruo de los Mangones


Un relato mil veces repetido Me declaro rumbera, me lo decía Amparo Albán, soy de la época de la pesada en los tiempos de “Amparo Arrebato” en Cali. Sudé la gota gorda en el Honka Monka y el Séptimo Cielo,  participe en muchos “aguadelulos”; y claro, cuando voy a Colombia no dejo de ir aSigue leyendo “El Monstruo de los Mangones”

Dias con la brasilera


Calle, esquina casa y piedra, ahí estás brasilera, ocho días en la vía con zapatos destrozados, la invité a tomar café, sus dedos temblorosos, los pasó por sus labios para invitarme a un beso con su tono carmín y sonrisa de gamina. La escuché en el bordo de sus rutas siete ciudades con trescientos vienteSigue leyendo “Dias con la brasilera”

Seis cosas – Solo una


Mirá las cosas que uno se encuentra y escucha por ahí. 1 Silvio Waisbord  en el periódico Clarín de Buenos Aires, 29/12/2017: “Las razones que nos unían a las certezas y la realidad están en crisis. Algunos oportunistas crean mundos concretos”. Más nos enseñan los buenos viajeros, regresan y al momento piensan en el siguienteSigue leyendo “Seis cosas – Solo una”

Calles en tierra cafetera


MARSELLA Calles de mi vida,  su magia desapareció después de edad y andanzas. Crecí en un pueblo mojigato donde el cura ordenaba todo. Los cambios de época las transformaron, las recuerdo en la orilla de mi tiempo y la distancia del paso entre dos siglos, apenas se vislumbra el recuerdo del asesino de las tresSigue leyendo “Calles en tierra cafetera”

Los años de la violencia


El cine + narrativas Habíamos visto un documental sobre la violencia colombiana en el Teatro San Fernando de Cali, lo conversamos, traje un recuerdo de Marsella en 1954, se vino como una película el sepelio de Chuchí Sierra y Ramón Escobar. Un desfile pocas veces visto, sobre una muchedumbre uniformada de negro y camisas blancasSigue leyendo “Los años de la violencia”

Baile, misterio y arte


Alguien me afirmaba que Charles Baudelaire hizo esta reflexión. Todos estamos familiarizados con el pronunciamiento de Nietzsche sobre Dios y el baile (“Yo sólo creería en un dios que supiera bailar”), pero su obra, está repleta hasta el borde de elogios a esta práctica (bailarines dionisíacos, sátiros danzantes, hombres, mujeres y niños que bailan sinSigue leyendo “Baile, misterio y arte”

Poema de Shreya Barua


Ando en mundos de cristal y de montaña, camino por ciudades con calles solas y me adentro en el mundo de los blogueros donde me encontró “la niña de la fotografía”, este poema de Shereya. Y si te detienes en su página encontrarás sobre “Las niñas de Siria” y “La maldición de las víctimas” y las “Serenatas desde corazones rotos” porque aparece un tipo en mal estado.

El caballo de mi pueblo


La forma del caballo representa lo mejor del ser humano. Tengo un caballo dentro de mí que raramente se expresa. Pero cuando veo a otro caballo entonces el mío se expresa. Su forma habla. “Silencio” (1974) Clarice Lispector – escritora nacida en Ucrania que vivió en Brasil Caballo de mi pueblo Saltó a tramos todo su calendario,Sigue leyendo “El caballo de mi pueblo”

Brillo de oro y amargura


Ha perseguido mi existencia la “Colombia Amarga” que describe Germán Castro Caicedo en su libro de 1976, ese sentimiento me tomaba de la mano en mi niñez, me pegó cuando corrí entre las pedreas de liberales con conservadores en la Calle de La Pista en Marsella, aunque mi maestro hablaba de una Colombia verde ySigue leyendo “Brillo de oro y amargura”

Mi espacio y Luciana


        Yo seguía ahí. Al lado la fuente del parque donde posa el mocho Uribe. Mis presagios enlazados al desasosiego y al día cuando regrese Luciana. Por acá rondan ficciones, mujeres bellas y una transexual, vuela una luciérnaga, me alucina una canción yoruba que canta a su movimiento: “agbegbe ati Luciana”, cantaSigue leyendo “Mi espacio y Luciana”

Marsella – Los temores


Al iniciar el siglo XX, como aún sucede en lugares premodernos, el imaginario religioso en Marsella, poblado del Paisaje Cafetero, estaba lleno de creencias sobre el castigo eterno y el infierno; como siempre, había violencia y los tiempos duros traían otras emociones, tristeza y miedo que afectaron la salud; más aún, a la precariedad ySigue leyendo “Marsella – Los temores”