Casas en mi historia


No sé si los padres recordarán su primer beso o primera caricia de intimidad, les preguntaron, se miraron. Su secreto sonreía. Mis paredes guardan memoria cuando aconteció el daño al cerco del vecino. Las hortensias que cultivaba la señora Betsabé  y dañó Juan de la Gambada, las pisoteó con patas de yegua. Los López, SánchezSigue leyendo “Casas en mi historia”

Conversación en la Treinta y Una


Después de mis días necios, caminé calles con rutina de andariego acorralado en treinta cuadras al trabajo; pateaba esos andenes cuatro veces al día, había dejado mi trabajo con mafiosos cuando convencí al capo para que me dejara libre de compromisos. Lo hablamos en el Hotel Aristi en Cali, la misma mesa frente a unSigue leyendo “Conversación en la Treinta y Una”

El confinado fabuloso


Agustina habita en Tacaloa, ese lugar mental donde se vive lento entre un paisaje verde. Manuel se ha encerrado en un escenario imaginario por donde lo persigue un virus. Tacaloa es un estilo de vida que transcurre entre los ritmos con que vibra cada parroquiano. Agustina cree estar en un espacio que no existe, loSigue leyendo “El confinado fabuloso”

Cuando el destino nos alcanza


Cada persona, cualquiera sea su profesión, debería preocuparse, cada día, por llevar una vida que contribuya a su bienestar y al progreso de la humanidad.Pero no es así: nos enteramos que los gustos de la tala y la caza clandestina, han colocado a quinientas especies: mamíferos, aves, reptiles y anfibios en peligro, están en losSigue leyendo “Cuando el destino nos alcanza”

Melancolía y desorden de los días


Cumplía cinco años, una tía me trajo de regalo una gallina clueca con sus huevos, debíamos cuidarlos hasta cuando nacieran los pollitos. Mi tristeza de esos días la removí porque ayudé a sanar al pollito cojo. En estos los días de ahora, escucho las noticias, leo comentarios, interpreto los decires de aquellos que sueltan frasesSigue leyendo “Melancolía y desorden de los días”

Díalogo con un acosador cibernético


Domingo 27 de julio 2:28 A.m. Me aparece un diálogo por Facebook, un tal Antonio… Hola Guillermo. Hola, ¿Cómo estás? Pienso y pienso. Bien. Leo a García Lorca: La Carmen está bailando/ en las calles de Sevilla./ Dolor de rama dorada/ en primavera fingida. Y asi me entretengo desde ahorita cuando leía “Romance del Sonámbulo”:Sigue leyendo “Díalogo con un acosador cibernético”

Sueño entre la virosis


En mi sueño veía un desfile de carnaval largo de zanqueros vestidos de pájaros míticos, los difuminaba el humo sagrado de un ritual católico, aquella comparsa cotorreaba y cantaban sin respuestas en los coros de un sacerdote enmascarado entre una cabeza de cigüeña con pico corvo de tucán que reparte agua bendita a lado ySigue leyendo “Sueño entre la virosis”

Días de letargo y lentitud


Einstein entre 1915 y 1921, publicó la Teoría general de la Relatividad, confirmó la predicción de su teoría con un eclipse solar y le otorgaron el premio Nobel de Física. En esas llegaron a Marsella los primeros molinos para el maíz que da masa a las arepas, se dieron uniones familiares y negocios entre vecinosSigue leyendo “Días de letargo y lentitud”

Amores extraños


Aquella imagen de niña hermosa con los años se volvía gorda y con las huellas de una vida de adicciones. Carlos Arturo y sus garrapateros Carlos Arturo descubrió entre las memorias de un tío tatarabuelo la receta para enamorar a las hembras despectivas, fue en un cuadernillo del siglo XIX forrado en cuero italiano, escritoSigue leyendo “Amores extraños”

Existencialismo y tango


Fueron los años sesenta una década de aperturas, contraculturas, revoluciones y relajación de tabúes sociales; en un día de esos, el licor desataba palabras y emociones, Marsella se llenaba de tonos grises, habìa regresado nuestro de una prisión el amigo Hernando Ortiz, su esposa Amparo Mejía era hermosa y tenía una sonrisa delirante que fueSigue leyendo “Existencialismo y tango”

Mojana son dos cosas


Mojana, palabra de origen chibcha y caribe, los chimila de la sierra la nombraron, muchos sitios donde desembocan los ríos tienen ese nombre, están a lo largo del río Cauca y otros. Por ahí está la leyenda que viaja con la narrativa de los viajeros y los pescadores.