Ciudad con alma de gato


Alguna vez escuchamos en la orilla del Rio Cali que alguien hacia sonar una flauta cuya melodía se entonaba con almas de gatos, los oídos no lo captaban, pero las emociones si estaban a tono porque ellos también la llevan en el laberinto de su hipotálamo. Desde allí portan su alma a sentir su territorio.