Palabras de la hechicera y de la maga


Quince años tenía la vecina cuando se enamoró de mí, me dio en un vaso un huevo que nadaba entre un trago de vino y bebida de plantas; no quise ser su novio ni amarla; después de eso, mi vida echó para atrás y no pelechaba. Siete años con esa sal.

Una señora me curó con sus yerbas y sus rezos. Aquella mujer me había soplado y ella me quitó el soplo.

Ella venía de un pueblo, Shipibu-Konibo son ellos. Grupo étnico de una comunidad en la Amazonía peruana, donde la gente habla con las plantas, ellos han sido conocedores de la selva profunda desde su rio Ucayali al Putumayo y Amazonas.

Angelim Rojo (Dinizia Excelsa)
https://invdes.com.mx/medio-ambiente/hallan-el-arbol-mas-alto-del-amazonas-88-metros/

Expertos sobre árboles como el Angelim Rojo, el más inmenso de la Dinizia Excelsa; su relación es física, espiritual y cultural con la selva, sabedores en herbostería y vida vegetal en esas cuencas del ambiente ecuatorial y amazónico. Ella sabía recuperar la salud con las plantas y trasplantarlas a otras regiones en su flora nativa, con los saberes de su herencia porque cada árbol tiene sus hojas, su sabia, su madera y sus deidades.

Ella sabía matices de todas las creencias y fetichismos de los objetos del mundo, había leído a Walt Whitman en sus “Hojas de Hierba” y seguía los caminos de su ciencia y los sentidos.

Cuando se nos metió el coronavirus, recordó que la naturaleza y sus deidades son más fuertes que nosotros. Creemos que dominamos la naturaleza y domesticamos la vida. ¿Dónde está esto? El león también tiene su dominio, asimismo el tigre y la culebra conocen y se mueven en el suyo, el árbol da sus frutos y nos cuida, el río nos trae el agua y es un hijo de la lluvia y de las nubes, también tienen sus deidades y su espíritu, nos asombran, se alborotan con toda su energía y nos sacan de sus dominios cuando los invadimos.

Ahora el virus, el más mínimo y tan miniatura, tiene sus llaves para alterar nuestros sistemas desde la inmunidad trastornada en todo su orden y en el cuerpo, es un virus que mueve sus algoritmos y transforma sus ácidos nucleicos, sus mutaciones nos desafían, apenas aprendemos a conocer sus códigos genéticos despierta una mutación. ¿Dónde está nuestro dominio?

A city showing the effect of Climate Change

Ahora el clima es más desafiante desde las interferencias planetarias y sus amenazas con el calentamiento global, el nivel del mar sube y reclama sus orillas alteradas, se desbordan los ríos para que las ciudades se recompongan en las zonas que invadieron al agua lo largo de los siglos.

Las personas se enfermen por millones, mueren por miles. ¿Cuál es el debate que requiere la vida humana y natural que se transforma y amenaza entre su vitalidad y su muerte?  Siempre la materia cambia y se desmorona para volver a unirse de otra forma.

Los indígenas decían: Debemos llorar a nuestros muertos, debemos vestirles y guardarles luto. Ahora todo esto se descompone, aunque hemos padecido por enfermedades y migraciones que han traído tormentos que nos han matado desde aquel pasado que borró a nuestros mayores.

https://blog.joinnus.com/noticias/taller-de-arte-shipibo-conibo-teoria-del-proceso-de-elaboracion-de-tintes-naturales-y-pintado-de-telas/

¿Dónde está el enemigo? Si ante estas realidades nos hemos distraído y enceguecido, enfrentados entre redes sociales, pullados por la prensa y su negocio que requiere vender contradicciones entre los bandos de la política electoral. Los del gobierno y en contra del gobierno con la expresión no responsable, rumores y supuestos.

Hablaba con la señora maga, no encontramos el libro que ilumine para descifrar todo esto, me invitó a observar el mundo para leer la vida en todas sus dimensiones, con afectos y amistades en un mar con lenguajes cuyas palabras esconden un mensaje que flota con letras, libros y tradición oral, porque la vida nos ha enviado mensajes en su botella para que despierte nuestro espíritu y nos tranquilicemos. 

Port Adriano
Cuando su padre no volvió de pescar, Sofia pasa los siguientes 15 años de su vida con la esperanza de que un dia él encontrará uno de sus mensajes y volverá a casa. ¿Podrá Sofia olvidar el pasado y seguir con su vida o las olas del mar se llevarán su futuro? When her Father doesn’t return home from his fishing trip , Sofia spends the next 15 years of her life hoping that one day he will find one of her messages and return home. Will Sofia be able to forget the past and move on or will her future be carried away in the waves? Directora Lucy Torrell

Viaje musical por Marruecos con Izza Génini


Siempre encontrarás la vida de Marruecos en El Zoco del Escriba de Alberto Mrteh

También comencé a seguirlas, mujeres que viajan y comparten sus cantos y nos subyugan.

https://elzocodelescriba.com/

Escribe Mrteh: «Yo mismo empiezo a sentirme atrapado por los cánticos desgarradores de estas mujeres. El amado no regresa, pero el musem vuelve cada año y los caballos y la pólvora son el presagio de que de nuevo vendrán Fatna bent El Hocine y su tropa Oulad Aguida para regalarnos la tradición. Donde antes solo veía mujeres que agitan, como poseídas, sus largas melenas al son de las palmas, ahora reconozco que este grito es una llamada a la memoria. Gracias, Izza, por abrirme los ojos

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Milagro Bugueño


Era tan convincente que transformaba la astucia del negociante en una fe confusa revuelta con negocios y ambiciones. Entre la ambición y la fe del peregrino surge el milagro porque los caminos del señor son infinitos.

Papá Ramón, el abuelo de la Gambada, recién acercado al sermón del cura católico, un misionero redentorista que repetía y machacaba: debemos creer con la fe del carbonero, mientras miraba al cielo desde el pie de una cruz que habían sembrado en El Trébol – Chinchiná-, los abstraía hasta hacerles ver la luz en un sitial escogido para ellos en el reino de los cielos. Sus palabras subían al cielo y hundían en el infierno.

Cruz misional en paraje rural

Aquella sotana misionera tenía su compañero. Pupilo y misionero visitaron la finca El Faro donde los atendieron con comida, se animó conversación con el hijo mayor de la Gambada. Muchos años después las tías Herminia y Etelvina repetían con sus hijos este relato, lo modulaban con su voz más sigilosa y susurrante, nadie nunca más se diera cuenta. Secreto que ha animado mi perfil de chismoso; los caminos del señor son infinitos, los chismes dan su sombra en aquel sendero sagrado.

El cura predicador le contó a Ramón que en Buga existía el templo de un Cristo Milagroso: —las bondades con las que el señor favorece a sus devotos son infinitas. Yo mismo llevé ante él un puñado de billetes para que multiplicara mis bienes, el sacerdote me bendijo y tras la ceremonia mi alforja estaba repleta de dinero, se había cuadruplicado—.

Ramón el hijo persuadió al Papá Ramón para el viaje a Buga en una fecha convenida, se había comprometido con el compañero del misionero: —Su padre es un hombre de bien, haga que lo acompañe para que el Cristo milagroso de Buga le aumente su fe, lo ampare y le multiplique sus bienes, le dará una larga vida y estará libre de una muerte repentina. Papá Ramón siempre temió un final con muerte inesperada, lo habían tramado con el cuento del infierno y la obligación de morir confesado; mamita Carmen había traído de Manizales un ícono de la virgen de El Carmen para que lo protegiera en su intranquilidad.

El hijo dijo al padre que aquel hombre estaría con otro misionero para indicarles cómo sería ese ritual. Efectivamente; Ramón el hijo ilusionado le provocó al papá un descomunal instinto de ambición que enceguecía. La fe con ambición es la revoltura más peligrosa. Papá Ramón era desconfiado pero se calentó su oído. Madrugó de la finca a caballo en compañía de Ramón, Mamita Carmen no durmió por prepararles el fiambre.

Cabalgaron y descansaron donde familiares de San Jorge de Cartago, recogieron dineros de la venta de aguardiente del zacatín de La Estrella y manejaron en secreto su viaje; continuaron, tren del Pacífico a Guadalajara de Buga, en su maletín de cuero café iba el paquete de sus ahorros atado con pita y una envoltura de papel. En la fecha, en la plaza de la basílica de Buga buscaron al personaje del compromiso en las misiones de Naranjal. Llegó cuando estaban en un hotel, les invitó a acercarse muy piadosos a la iglesia, Papá Ramón asombrado miró el reloj en la torre que daba las horas desde marzo 18 de 1909 y recordó a Pastor Gamba, tío abuelo antepasado suyo, quien construyó en 1867 el primer reloj de la iglesia San Francisco en San Jorge de Cartago: —“el señor dirige nuestros pasos”— los entró a la Iglesia del Señor de los Milagros, un sacerdote los recibió.

El sacerdote inició la misa, los feligreses expectantes y el compañero del predicador acompañó a Ramón el hijo a llevar el dinero a un cajón detrás de la cripta donde se exhibe el crucifijo milagroso. Papá Ramón no se explicaba como una imagen tan fea pudiera tener aquel imán que atraía a los otros ojos y hacer milagros, percibía a su hijo enceguecido por la fe. El personaje se aproximó durante la misa antes del ofertorio y comunicó que el sacerdote celebrante les enviaba su bendición. En un momento ceremonial pediría al Señor Milagroso por sus intenciones. Los miró en le ofertorio.

Finalizado el ritual se acercaron al sacerdote que permitió sacar el envoltorio y devolverlo a Papá Ramón. Efectivamente, un paquete igual y más grande en tamaño, ahora metido entre un talego tejido en algodón crudo, atado con pita y siete nudos, —son para el control de los siete pecados capitales—, les dijo un sacristán. Ramón sacó del primer fajo de encima la ofrenda para el templo del milagroso, otro dinero para gastos de regreso, fruncieron la boca del talego y se despidieron con la bendición del sacerdote.

Regresaron a la Finca “El Faro”, abrieron el talego, sacaron el paquete que no habían desenvuelto; efectivamente, era más grande y apretado, amarrado con pita como lo habían entregado ellos, los primeros fajos de billete completitos, la mitad del envoltorio papeles de libro de cuentas recortados y atados como fajos de billetes. Los primeros eran billetes, los demás, meros papeles con trazos de cuentas de alguna hacienda bugueña.

Decía Mamita Carmen: Si ven, por creer ciegamente en milagros que un tramposo atribuyó al crucifijo de Buga.

Desde ese día Papá Ramón no volvió a creer en ministros católicos, renegaba de los curas, afianzó una tradición de familia sin curas ni milagros, aunque acompañaba a Mamita Carmen a la iglesia por amistad con el Monsieur Jesús María Estrada; primeros viernes con oración y ayuno para no perecer de muerte repentina. Inculcaba a sus hijos y nietos: —Dioses no hay sino uno solo, sea cual sea su nombre y religión. Ese Dios está en nosotros cuando queremos que esté. Desconfíen de los santos y no crean en imágenes ni en milagros. A pesar de eso, jamás se opuso a las devociones que ella profesaba. Le recriminaba por ingenuo y por ambicioso. —Mi Señor Jesucristo ha multiplicado panes y peces, como dice el evangelio, pero jamás billetes, eso no está en los libros sagrados—.

Poemas de Sonia Chocrón


COMO UNA NUBE
Silvia Navarro. Estudiante de arquitectura y bombero y lectora, en este bello blog «Vomité un conejito» como el cuento de Cortázar, siempre nos comparte buenos autores. Lee despacio los bellos poemas de Sonia Chocrón.

Voy pasando sin pasar
como una nube
Leve, tenue, insustancial
como una nube
Haciendo sombra fugaz
como una nube
Mudando mi soledad
como una nube
Blanquísima vaguedad
como una nube
Voy pasando sin pasar

Vomité un Conejito

«Aguardo por ti, te espero
porque todo calendario, oh querida lo sé,
tiene su abismo
».

Poesía Re-unida (2010), Sonia Chocrón.

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Contradicciones que martillan


ANGELICA KAUFFMANN (1741-1807), APOLO Y LAS MUSAS EN EL MONTE PARNASO. https://identidadfilomitohistoreosofia.wordpress.com/2015/08/29/teogonia-hesiodo-musas-en-el-helicon/

Nuestra palabra se explica con emociones, sabemos decir mentiras que parecen verdades y estamos al corriente para proclamar la verdad en el momento justo, le recordaron las nueve musas a Hesíodo en el año 700 A.C mientras apacentaba su rebaño en el monte Helicón.

Amo y me aterran las palabras. Desde aquellos tiempos cuando los guerreros tenían como pareja a sus muchachos aprendices, existen relatos que interpretan con máximas breves y a veces extrañas sus mediaciones espirituales.

Nada permanece. Todo fluye.

Hombres había que meditaban para conocerse a sí mismos, entre noches y días de guerra, en invierno y verano, vivían sus relaciones amancebadas con sus jóvenes varones, mientras sus perros ladraban; así esa relación entre guerreros, con su memoria transactiva para su cooperación, su fuerza colectiva y el estudio de todas las cosas; esas guerras suyas de hombres en la lucha con otros que morían y las mujeres solas.

Así se originaban sucesos nuevos en ese mundo complicado, porque sin esa unión de fuerzas de colisión su fuego no avivaría sus razones, sus soles diarios no serían nuevos y los dioses no traerían abundancia con más guerra y paz y nuevas formas del hambre que impulsaran otras formas de lucha. Así me forme la imagen que describe Irene Vallejo sobre los tiempos de Alejandro Magno, en su ensayo «El Infinito en un Junco»

El joven subyugado con la valentía del héroe o general, le servía al comandante o superior, piel a piel con sus afectos y efectos.

Bañistas – Une baignade à Asnières (Bañistas en Asnieres)», de Georges Seurat. https://www.elindependientedegranada.es/blog/no-nos-podemos-banar-dos-veces-mismo-rio

‘Quien pretenda una felicidad y sabiduría constantes, deberá acostumbrarse a constantes cambios’. Confucio

Aún muchos reconocen en la guerra el motor de la economía. Nuestro tiempo también nos enseña lo que decía Heráclito hace 2600 años en la frontera entre Grecia y Anatolia, hoy Turquía, aquella población mezcla de sangres y culturas hereditarias de oriente y occidente.

Sangre y pieles semejantes a nuestros países donde las migraciones siempre bullen norte a sur, este al oeste, en permanentes viajes de idas y regresos con amores y aventuras fértiles, cortas o contrariadas que dejan su rastro y su carácter; como también, conflictos que atizan los señores de la guerra, los hechos que reproducen esa demanda que hace de sus problemas bélicos el motor impulsor de la producción de armamento; los grupos enfrentados y el vacío entre los contrarios, es ahí donde ocupan su lugar los negocios del vicio y la corrupción, se financian con drogas y asuntos ilícitos que son la economía de la guerra y algunos mencionan con la economía de la paz.

Cuando estudié estas cosas encontré la brecha de aquella contradicción que me causaba “la comunidad del anillo”, aquel secreto del honor militar que causó escándalos y tumbó al general Palomino en la policía nacional colombiana hacia el año 1986.

El vestigio de esta diáspora donde se zarandean los pueblos, mezcla de sangres y culturas, tiene marcas con abolengos rancios y apellidos de esclavistas, una revoltura de mujeres y hombres que fueron objeto de la guerra y mercancía, en el trabajo y el sexo. Algunos alaban a sus impulsores como los más grandiosos en los libros de su historia, los elevaron como príncipes y las publicaciones o medios de esta época enlazan los negocios de los patrones para vender sus chucherías cuando mencionan de manera efímera sus estilos de vida a los que quisiéramos acceder como caudillos con caballos o automóviles, los cachivaches de la moda. Hay divas y periodistas de farándula que escriben bellamente esas libertades que muchos no pueden ejercer.

Heráclito, el enigmático y oscuro, como lo mencionan algunos, a quien asombraron las contradicciones sobre las que escribió máximas bellas y breves; reconocía esta tensión siempre real que se vislumbra en la lucha de contrarios; ahora, el trasnochador más sensato y el soñador, el avivato tumbador y el timado que mata por envidia, la desazón y la codicia, las pasiones y tensiones por ser más hembra o más varón, de libertades en su personalidad o diferentes.

Cuando llegó el tiempo del virus algo se confundía, la amenaza los enfrenta en su ceguera, funcionan organismos de salud que curan mientras las otros matan o torturan con esa lenta espera de atención, aquella tensión entre la salud y los negocios tras la ley de seguridad social, mientras la enfermedad persiste con pastas e inyecciones y las emociones descuadradas somatizan la vida.

Así los inmortales se murieron. Y en el camino surgió un predicador cuya palabra abría las hendijas de un cielo por donde aparecería Jesús por una segunda vez como un pregón eterno de sanaciones y perdones, mientras las palabras abrían esa esperanza las mentes se oscurecían hacia el momento cuando sus bolsillos repletos lo desaparecían.

Nada permanece, todo fluye y no nos bañaremos dos veces en la misma agua que pregonaba Heráclito y nuestras vidas ruedan, peligran, se ennoblecen, cantan y gritan en las calles de la ciudad donde se vive del consumo entre las pequeñas cosas. Nos maquillamos, se pusieron de moda los tatuajes, nos teñimos el pelo.

Recuerdo a Aline: “Los Manoki nos pintamos cuando estamos felices”, cuenta Aline: Nací, indígena de la etnia Manoki. Para su cultura, la tintura en la piel es símbolo de identidad y de espiritualidad. También pueden ser bellos y simbólicos los símbolos de hoy, amo los peinados africanos y la rebeldía del punk.

Se vive la lucha de contrarios en la calle con las bandas del microtráfico y los negocios torcidos, entre los políticos izquierda y derecha e incluso el centro, con doctrinas deslucidas para el tiempo que vivimos, con un norte difuso y confuso, mientras en la travesía y en las zonas sin estado acampa y ronda la muerte, la enfermedad que hizo amable la salud y las políticas que la transformaron en transacciones del mercado donde pregonan que existe una mano invisible que lo transforma todo y lo compone, algunos lo interpretan como dejarle todo a Dios.

Recuerdo a María, su hijo drogadicto y soldado profesional salía de los bosques de la guerra y se metía en una traba de siete semanas, regresaba al cuartel y se pintaba con su máscara de guerrero y a la vuelta la otra intensidad. -María, ¿Qué vas a hacer con tu hijo?.. No puedo más con él, decidí entregárselo a Dios. Aquella noche lo apuñalaron en la calle.

Mientras eso los otros piensan: será el Estado quien lo transforme todo y los mismos se apoderan del estado para cambiar con mano siniestra todo. Mano izquierda y siniestra. Mano derecha para hacer negocios. Vida que nace y se transforma, se envejece y muere.
Traficantes de los misterios de los dioses y el temor a lo desconocido, traficantes de los honores del poder que es un vacío porque jamás se llena, quien lo alcanza tiene en su plenitud una sensación deleznable porque otros quieren quitarlo de ahí, arrebatárselo acribillado por la crítica que se alimenta de su desgaste, su impotencia y sus errores, porque el poder es presupuesto y manejo de nombramientos. Todo esto es fuente de violencia verbal, malos mensajes, sentimientos oscuros, en la lucha de extremos donde las oscilantes se chamuscan entre la tensión de lo insoportable.

Algunos no aceptaron el estado y le cortaron la mano a los ladrones y a su lugar los médicos se la recuperaron.

Mejor pienso en la música.

El dueto es uno de los formatos más íntimos. Dos personas tocando juntas forman y abren un gran espacio donde cada uno pone, transa, recrea y comparte sus ideas, su sonido entre dos es uno solo en la interpretación. No importa si es un dueto o una banda porque, en últimas, lo que importa es el espíritu, la energía que hay entre los intérpretes.

Chick & The Vigil interpretan la melodía de Chick, «Lineage» en MUPA Budapest en 2015. The Vigil presenta a Carlitos Del Puerto al bajo, Marcus Gilmore a la batería, Luisito Quintero a la percusión, Tim Garland a los saxos, flauta y clarinete bajo, y Charles Altura a la guitarra. Chick dijo lo siguiente sobre The Vigil: “Tengo muchos jóvenes y grandes músicos de los que quiero aprender. Realmente mantienen viva la cultura de la música, mantienen esta vigilia. Me gusta hacer muchas cosas, no solo duetos. Me agrada componer, tocar piano, tener diferentes proyectos en los que puedo imprimir diferentes emociones y hacer música, que es lo que sigo haciendo solo, en dúo, en trío o con esta formación de Chick Corea & The Vigil”, contó el pianista durante su última visita en 2014.