En los días de la Bigotona


Bigotona si era. La conocí en un baile, me convencí un sábado en la noche que no servía para eso, para mí era solo un pretexto para andar detrás de Mariela Palomino, una mulata que no se enamoró de mí porque era un bailarín sin ton ni son; me sacudió porque le toqué muy duroSigue leyendo “En los días de la Bigotona”