La Casa imaginada


El sueño de las familias en la cultura antioqueña lo define esta frase: “Tener casa no es riqueza, pero no tenerla si es verdadera pobreza” y a mediados del siglo XX conocí a los intermediarios que reforzaron ese imaginario: la devoción a San Judas y Belisario Betancur, quien ganó las elecciones presidenciales (1982 – 1986) con la promesa de la casa sin cuota inicial. “Casa para mis hijos” era letanía a San Judas Tadeo y “Si se puede” era la consigna de Belisario.

Amores y guerra


La patria esta hecha de espejismos desde el firmamento a las ciudades y llanuras, la paz es su utopia y se lucha por las dos, esa guerra es de realidades con amores y odios que existen y subsisten para sostenerlas a las dos.

Erotica de poder


Cada elección política es un juego incitante, acumula o sustrae poder, influencia otros juegos que son parte de otros juegos que atraen el dinero, se manejan y crean imágenes sobre un futuro ilusorio; incierto, con esa mezcla de erotismo, seducción y estatus social o político.