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Ícaro – Peter Paul Rubens

Soy un soberbio más entre la sociedad insomne
un temor de perdedor me mantiene despierto
no corrijo mi débil menosprecio a los demás
ejerzo vigilancia sigilosa desde redes sociales
y evado la armonía de conectarme al mundo.

Mi abuelo dormía diez horas diarias
sabía que un día cualquier se moriría 
compartía necesidades, frustraciones
ilusiones y alegrías en la calle y el bar
paciente y solidario sin vida acelerada.

Soy todo lo contrario, desprecio a los demás
me aprecio por encima y niego su humanidad.
Soy gorrión corona blanca permanezco despierto
pertenezco a una empresa sin responsabilidad 
que quiere un mundo insomne y consumista

Mi soberbia variada tiene degradaciones 
imperioso califico a quien sobresale en virtudes
excelso perfeccionista, inculpable y superior
muchas veces le discuto y le robo la palabra
Y termino dominado desde mi terquedad.

Ejerzo en femenino buena conversación
sensible al descubrir que piensa el otro lado
y al terminar predico pensamiento ortodoxo
solo es cuestión de fe en mi juego de palabras
no escucho en el silencio, ejerzo mi dominio

Quiero relampaguear con luces ostentosas
necesito de todos, hace falta que me alaben
simpáticos adulones me vacían los bolsillos
me mueven en sociedad, conocen mis lugares
nadie piensa como yo, les exhalo grandeza.

Jamás puedo olvidar quien ocupa mi puesto
sin estrato superior me siento incomprendido
temeroso al ridículo exhibo mis poderes 
tengo miedo al humor que me pone en burlesco
no quiero el equilibrio general ni mi ostracismo.

Prefiero andar en coche, y hasta ser mal pagador
sin miedo a los semáforos desplazo a los peatones
cuento mucho más que ellos, me espera lo importante
estoy a la cabeza, mi nicho es el poder, poder para poder
soy muy competitivo y la vida es batalla donde soy ganador.

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El asesinato de Marat – Paul Jacques Aimé Baudry

Han pasado algunas décadas. La Revolución fracasó hace tiempo. En 1860, Paul-Jacques Aimé Baudry, en el único cuadro histórico que pintó en su vida, hace aparecer a Corday. Marat está en la bañadera. Está la toalla en su cabeza, la toalla verde cruzando la bañadera a lo ancho, papeles que acaban de caer. El cuarto se ha poblado de otros elementos. Corday está apoyada en la pared junto a la ventana. Su mirada está dirigida por encima de Marat, Su cara se muestra rígida y soberbia, como si comenzara a experimentar el orgullo del acto que cometió. Un mapa de Francia está a sus espaldas.

https://juancarlosboveri.wordpress.com/2011/11/26/charlotte-corday-y-el-asesinato-de-marat/

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