Etiquetas

, ,

IMG_20151130_145638

Fundadores – Dibujo de Mario Múnera

Decía Nelson Agudelo, médico de comarca y años locos, pensativo – reflexivo: —la arquitectura de Apía ha transcurrido por tres etapas—. Sorbía un café cerrero y miraba al otro lado de la plaza. Nelson usó el pocholianismo como palabra descriptiva de temporalidad y estilo, basado en el apodo que otorgaron los paisanos a don Luis Eduardo Echeverri, constructor de oficio, maestro de obra certificado y acreditado, quien participó en proyecciones de Apía.

Al grupo de conversadores llegó Javier, hijo de Pocholo, lo quería fulminar con la mirada; sin embargo, Nelson fue más descriptivo y el hijo miró con admiración el pasado de su padre.  

Etapa 1. Estilo constructivo Antepocholiano

La etapa antepocholiana fue de años cuando “La Villa de las Cáscaras”, primer nombre de la población que luego pasó a ser San Antonio de Apía; período de colonización antioqueña, 1871 adelante, cuando tras jornadas largas y agotadas, llegaron familias de Andes, Támesis, Valparaíso o el suroeste de Antioquia en Colombia. Levantaron ranchos de vara en tierra, paredes forradas con tablas y cobertura del techo en cáscaras o pedazos de la corteza del árbol de madera de cedro, separadas a distancias que corresponden al tiempo que dura mientras se fuma un tabaco. Entre casa y casa a menos de medio tabaco. Un poblado muy despoblado, cultivador de maíz y fríjol o cultivos de manutención. Se trazaron cuadras y manzanas.

Dibujo Mario Múnera

Dibujo Mario Múnera

La etapa antepocholiana es un desarrollo constructivo simple y rústico. Se abrieron caminos entre conjuntos de casas de familias, iluminación con vela de cebo, el agua se tomaba de un charco construido con piedra en la quebrada y de ahí se conducía por zanjones y canutos de guadua. Las paredes también se formaban con troncos de árboles que ataban con bejuco tripa de perro y varas de guadua, se rellenaba el  enjaulado con tierra gredosa y paja de pastizales. Etapa antipocholiana de viviendas horizontales, en línea y en L, Pocholo la pasó a un diseño en U y luego a un cuadro o rectángulo, tipo claustro conservando como patio las áreas interiores. El inodoro estaba bajo un árbol del que colgaba una máscara para hacerse desconocido  y un palo para espantar los animales, decía el jocoso Manuel Henao.

Etapa 2.  Estilo constructivo Pocholiano.

A final del siglo XIX las construcciones tomaron forma con mejores tecnologías, comienzos de siglo XX surgieron Pocholo y otros maestros constructores, ya se usaban con propiedad materiales del bosque andino, maderas nativas de nogal, roble, guayacán, cedro y otros naturales útiles para construir viviendas y edificios públicos. Se hicieron tapias o paredes de bahareque con barro y estiércol de caballo o vacunos, techos en teja de barro, luego la guadua en esterilla cubierta con arena y cemento y pintadas de blanco con cal.

De Mario Múnera de Apía

De Mario Múnera de Apía, esquina de la Casa Municipal y el café Apia

En estos años los constructores transformaron la arquitectura inicial con materiales del medio geográfico y modelos traídos de otros sitios. Pocholo era maestro en manejo de medidas, tecnologías, cuadrillas de trabajo, programación de etapas constructivas y contribuyó a dar identidad a las viviendas.

Pocholo también trazó caminos y carreteras, se construyen mediante convites de vecindarios completos. Lo decía Manuel Henao a Nelson y reía. Usó una tecnología de trazado simple, estudiaba los terrenos donde debería ir la vía, origen y destino, maneras de lidiar con la quebradura de las montañas y sus inclinaciones. Trazaba un plano simple, señalaba puntos en el plano, Muelas los localizaba entre la topografía y desde esos puntos echaba a rodar una fruta enorme de victoria, respiraba profundo y corría tras el móvil, actuaba de cadenero auxiliar e iba colocando estacas para dejar más señales por donde pasaría el camino. Muelas fue topógrafo y cadenero que en otros casos usó la burra o el buey, colocaba cebas de alimento en tramos y por donde pasaba el animal a buscar su comida y por ese rastro hacía el trazado. Dejó una herencia de caminos empinados y difíciles por donde se han rodado los Jeep y algunos tramos persisten. No sabríamos si colocar ahí placas recordatorias a nombre de Pocholo, de Muelas, o de los bueyes y los burros.  

En las viviendas tradicionales de la arquitectura de Pocholo las habitaciones son contiguas, sólo tienen puertas hacia el exterior sobre corredores amplios y se comunican abiertamente en su interior por pasadizos, puertas con marcos en colores o en calados, había una clara división de cuartos para hombres y para mujeres. El baño o inodoro, es un cuarto colectivo en la mitad del patio, y algunas veces para varias casas.

Etapa 3. Etapa constructiva Post-pocholiano.

De Mario Munera

De Mario Múnera-  Hospital San Vicente

Hacia 1939 se creó el Instituto de Crédito Territorial, Pocholo participó en la construcción de muchas viviendas, ya no era el diseñador porque los arquitectos del ICT enviaban los planos desde su escritorio lejano, las primera casas de dos pisos algunas con pequeños toques republicanos que a Apia no llegaron, las calles habían sido empedradas y fueron transformadas por la pavimentación, Pocholo era maestro de obra y en algunos casos Personero Municipal. Sin embargo algunos criticaban sus casas de esa época porque eran cajones para meter familias como si estuvieran entre conejeras.

En este tiempo comenzó a circular el buldozer, Pocholo aún trazaba o corregía antiguos senderos de su autoría, construyó escuelas, la sede del Cuerpo de Bomberos y puentes de cemento y arena con armazón de hierro.

Etapa post posterior al Post-pocholianismo.

Que vaina, tengo temor a esa etapa, que no nos vaya a llegar ese progreso postmodernista a Apia, la llamada etapa turística en “La cultura del paisaje cultural cafetero Patrimonio de la humanidad”. Es necesario guardar la identidad, mejorar las casas y  nos traer reformas que en casos mejoran y en otras desmejoran, la Plaza de Salento es Posterior a Postpocholianismo, se ha transformado en un escenario para turistas, calles con habitaciones vacías de personas y repletas de mercancía de comerciantes. Calles de forasteros y los paisanos de Salento en la añoranza de un pasado glorioso.

Por ahí ya no es la cosa. Fotografía de Evelio Aristizábal

Por ahí tampoco es la cosa. Fotografía de Evelio Aristizábal

Tomada de

Tomada de Apianos en Facebook – monumento al arriero de Hilder Zapata.

Anuncios