Hoy deberíamos leer al menos un poema de José Asunción Silva, poeta modernista colombiano:

JoseAsuncionSilvaEn un día como hoy (mejor que hoy) nació en Bogotá hace 150 años el hijo mayor de don Ricardo Silva y doña Vicenta Gómez, José Asunción. José Asunción Silva Gómez, quien empezó su vida literaria desde los 5 años, en calidad de asistente a las tertulias de El Mosaico que correspondían en la casa de sus padres, y la terminó a los 31, con la redacción de la novela De sobremesa, cuyo borrador finalizó poco antes de su abrupta y misteriosa muerte.

Enrique Santos Molano nos lo recuerda en su columna de El Tiempo

http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/jose-asuncion-silva-150/16441988

 

NOCTURNO III

 

Una noche

Una noche toda llena de perfumes, de murmullos y de músicas de alas,

Una noche

En que ardían en la sombra nupcial y húmeda las luciérnagas fantásticas,

 A mi lado lentamente, contra mí ceñida, toda,

 Muda y pálida

Como si un presentimiento de amarguras infinitas,

hasta el más secreto fondo de las fibras te agitara,

por la senda florecida que atraviesa la llanura florecida

 Caminabas,

 Y la luna llena

  Por los cielos azulosos, infinitos y profundos esparcía su luz blanca,

 Y tu sombra

 Fina y lánguida,

 Y mi sombra

  Por los rayos de la luna proyectada

  Sobre las arenas tristes

  De la senda se juntaban

 Y eran una

 Y eran una

  Y eran una sola sombra larga!

  Y eran una sola sombra larga!

  Y eran una sola sombra larga!

 

Esta noche

 Solo, el alma

llena de las infinitas amarguras y agonías de tu muerte,

 separado de ti misma, por la sombra, por el tiempo y la distancia,

 por el infinito negro

donde nuestra voz no alcanza,

 solo y mudo

 por la senda caminaba,

 y se oían los ladridos de los perros a la luna,

 a la luna pálida,

 y el chillido

 de las ranas,

  sentí frío, era el frío que tenían en la alcoba

tus mejillas y tus sienes y tus manos adoradas,

 entre las blancuras níveas

 de las mortuorias sábanas!

  Era el frío del sepulcro, era el frío de la muerte

 Era el frío de la nada…

 Y mi sombra

 por los rayos de la luna proyectada,

 Iba sola,

 Iba sola

 ¡Iba sola por la estepa solitaria!

 Y tu sombra esbelta y ágil

 Fina y lánguida,

  como en esa noche tibia de la muerta primavera,

  como en esa noche llena de murmullos de perfumes y de músicas de alas,

 se acercó y marchó con ella

 se acercó y marchó con ella,

  se acercó y marchó con ella… ¡Oh las sombras enlazadas!

  ¡Oh las sombras que se buscan en las noches de negruras y de lágrimas!…

 

http://www.banrepcultural.org/node/32319

http://casadepoesiasilva.com/jose-asuncion-silva/

http://www.los-poetas.com/b/silva2.htm

de-sobremesa-de-jose-asuncion-silva-1-728

 

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