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Centenario de la Pila

Fotografía de Carlos Arturo López

Fotografía de Carlos Arturo López

Del árbol de mi vida caen uno a uno los recuerdos. Percepciones en Marsella, mi abuelo pachito López y su hermano Antonio, nuestro vecino Guillermo Villa, la madre y el niño, y los pobladores todos, eran olor de aire mojado que transmitía el agua al caer, y sonido que salía a chorros de las bocas de cuatro seres míticos, fluía desde las raíces de la flora que se nutre desde el Alto del Nudo hasta el Alto Cauca y manaba de la fuente de todos los tiempos hasta las palabras de los marselleses.

Agua y niebla sensual que brillaba en las costuras del vestido que estrene para la primera comunión. En la fuente me arregle el peinado antes de entrar al templo.

En Marsella colocaron la fontana de agua en el sitio que marcó el inicio de la Plaza de La Pola y su diseño siguió los cánones que originó en la Edad Media la cultura islámica, se situaba la fuente en la plaza o frente a los edificios. Cuando nuestros antepasados la pusieron a funcionar, 6 de noviembre de 1906, pisaron duro en la modernidad, habían superado la necesidad básica de contar con acueducto y construían un ideal de arquitectura propia, imágenes de diseño constructivo que unían el pensamiento local con la tradición universal y regional semejante a Manizales y Salamina o Popayán y ciudades europeas, desde 1913 funcionaba la Imprenta Sucre y circulaba el periódico El Hogar, ahí están los hitos del pensar y el hacer paisaje cultural. Y en todos este siglo hombres y mujeres, familias completas y los niños, nos reunimos siempre ahí.

El Mono de la Pila y la Pila de Marsella

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Sector histórico de Tunja – El Mono de la Pila. Fotografía A Pulido-Villamarin

Existe una leyenda bogotana y la misma la encontré en Tunja, se resume en esta frase: “¡Sino le gusta, vaya a quejarse al mono de la Pila!”, la expresaban para no prestar atención a las quejas y reclamos de sus hijos o nietos. Al terminar esa frase se daba por entendido que no había que insistir, batalla perdida. Nadie iba a buscar al mono de la pila para quejarse, porque ¿dónde está ese mono?.. Y en Tunja la dueña de un hostal donde me hospedé durante cuatro noches, me quería cobrar siete; al hacerle el reclamo, me miró duro y mandó a quejarme a “La Pila del Mono” como le dicen allí. Allá si existe un mono majo y mudo. 

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Pila de Marsella – Obtenida sin el permiso del amigo Jorge Aristizábal. Confieso que he pecado y al frente está la iglesia.

En mi pueblo es otra cosa. No es marsellés quien no haya dado vueltas y más vueltas alrededor de la fuente en el parque. El surtidor de agua nos relaja el pensamiento, estimula la meditación, nos enlaza la amistad y nos dilata las emociones. Es el mejor sitio para conversar, para enamorarse y para comprometerse en matrimonio o tejer relaciones de negocios.

La historia de Marsella tiene vueltas y revueltas alrededor de la pila del parque y es identidad desde la cual gira la arquitectura de la plaza y sitio para admirar la arquitectura de conjunto en la plaza más hermosa en cien municipios a la redonda. No es fotógrafo quien le falte una fotografía tomada en la pila de Marsella.

Notas de Carlos Arturo López Angel
1915-2015

1915 fue un año muy especial para nuestro pueblo.
Por la Ordenanza Número 24 del 8 de abril de la Asamblea de Caldas, Segovia se convirtió en Marsella.
El 6 de noviembre, la Pila se incorpora a nuestra historia, importada desde Amberes-Bélgica.

Los dos hechos están relacionados por el interés que la cultura europea y sobre todo francesa despertaba entre la clase dirigente del momento.
Por eso fue escogido el nombre de “Marsella” y por eso adornaron el centro del parque y de la plaza con una fuente traída desde ese continente.

Celebremos entonces este mestizaje cultural entre lo indígena, lo paisa, lo caucano y lo europeo que hacen parte de nuestra identidad.

2015: Centenario del nombre de “Marsella” y de la presencia de la Pila entre nosotros.

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