Etiquetas

, , , ,

Carrera 7 - Fotos antiguas de Pereira

Carrera – Fotos antiguas de Pereira

Una pizca de historia

El Estado Colombiano, se generó tras la independencia política de España, los criollos quisieron dejar en el pasado poderes derivados de creencias coloniales, así las explica nuestro historiador, Víctor Zuluaga Gómez: “Dios es el dueño del Universo, pero cuando murió, su hijo dejó un representante en la Tierra, que es el Soberano Pontífice romano. El Papa hizo donación de estas tierras a los Reyes de España; pero éstos en un acto de generosidad no los van a expulsar de sus tierras, pero quedan obligados a pagar un tributo a la Corona”.

Tras Guerras de independencia, el Estado – nación, se construía entre guerras sucesivas que vivió Colombia a lo largo de dos siglos, luchas violentas y exclusivas, unos se creían poseedores del poder que emana de dios y escogidos para mandar e imponer las doctrinas sociales y políticas del catolicismo, por ello debían ser dueños y amos de tierra y súbditos. Los otros defendieron la libertad de cultos, separación entre la Iglesia y el Estado, la libre empresa, la libertad y la igualdad, pero seguían arrodillados ante los jerarcas y los apellidos rancios. Esa entelequia con violencias, gamonales y caciques cuidaba sus intereses, dejaron de lado campesinos sin tierras, rebeldes y perseguidas, luego llegó el combustible con narcotráfico y otros poderes a quienes el estado les estorba y esos malevos casi cooptaron todos los poderes.

Mirá por donde vamos

Así evolucionamos hacia la creación del Estado Social de Derecho que regula la constitución de 1991. En esa lucha competían dos o tres partidos políticos, nuevas facetas de la lucha armada y los diálogos, llegó el fraccionamiento de microempresas electorales. Ahora estamos ante un proceso de paz que intenta generar acuerdos para sanar situaciones y crear mejores condiciones en la vida social y política. Y seguirán las fracciones acostumbradas a tramitar los estados de ilegalidad y tendrán motivos, su negocio es enorme con rutas y consumidores.

Viaducto Pereira - Dosquebradas

Viaducto Pereira – Dosquebradas

En el mundo tan cambiante, hay revolución científica y tecnológica, avances en las comunicaciones y se da el surgimiento del ser individual, nos ata poco la familia, el caudillo, el patrón, por ser mejor educados, más autónomos e independientes, sin apego a nada como sujetos unarios entre la masa, afanosos por consumir lo efímero, con nueva misión de las mujeres en la vida social y productiva. Pero como decía el estafador, aún hay mucho marrano.

Surgen otras formas de ser individuos y organizaciones, conectados en un continuo intercambio de información global; además, metidos en la maraña de redes sociales, las conversaciones crean formas imaginarias de la realidad del mundo, realidades que flotan entre fluidos de energía y datos, supuestos e imágenes mentales. También se piensa más pero menos profundo.

Y entre esa fuerza invisible surgieron las mega-organizaciones del universo económico, las grandes corporaciones. Los gobiernos dejan de ser los únicos que establecen las reglas, los que facilitan y desembolsan el dinero. Se eligen gobernantes para que hagan y para que administren las ciudades y los territorios entre una entelequia de juegos de poderes: la nación, las multinacionales, el capital mediático, las casas de poderes políticos, la sociedad civil, empresarios de la contratación, los jueces y los organismos de control y los grupos perversos que crean mafias y parapolítica.

Entre todos ellos coexiste una recua de vampiros que sobreviven como garrapatas aferrados a los políticos que tienen el manejo del presupuesto. Con toda esta parafernalia hemos elegido gobernantes para el período 2016-2019, los más avispados lograron ganar la carrera de relevo para sacar a los políticos desgastados y apoltronados en organizaciones públicas que dominan como si fuesen un feudo. Nos vendieron la idea del “Cambio” y la escogimos.

Y  ¿El cambio qué?

Y ahora me preguntó. ¿Dónde estará el cambio? – ¿Cuál es el quiebre ahí?, ¿será acaso un relevo de gamonales y grupos de poder que se sintieron desplazados por quienes estaban apoltronados en el poder? ….

Qué poder podrán manejar los gobernadores, el caso de Risaralda es especial, en un Estado donde supuestamente la nación define las políticas, pero también le llegan de muchos lados, las instituciones ejecutan y los municipios hacen lo que sea pertinente en su territorio. El gobernador de un territorio tan chiquito como Risaralda, donde actúan tantas instituciones, es un señor reducido a coordinar voces e intereses inconexos, poderes fragmentados, y a manejar un presupuesto chiquito y reglado, lo siento metido entre un palacio de cartón al que muchos le tiran agua para diluirlo y otros quieren incendiarlo.

Y en la Alcaldía de Pereira, se espera el cambio con la llegada de un gerente a cambio de un político. Esa es la esperanza. Pero el gobierno es un mal gerente, necesariamente debe estar preocupado por los procedimientos, por garantizar los derechos y dar cumplimiento a las leyes, entre un conjunto de personajes de carne y hueso a quienes lo que más les interesa es el presupuesto y los contratos; los proyectos son solo el artificio para ejecutar y desembolsar.

Escaleras - edificio Carder

Escaleras – edificio Carder

Esperanza de cambio para favorecerse a sí mismos en una administración de recursos entre formalismos y otras formas que eluden los altos costos o los aprovechen. Para este cambio no se puede ser solamente un gerente, también se debe ser un político capaz de concitar y concentrar las energías de la sociedad; y para ello debe ser capaz de entender la complejidad, pensar y dramatizar los temas, significarlos y conversarlos, escuchar para que las ideas de solución sean entendibles, acoger propuestas de varias lados y tener a su lado personajes capaces de involucrar conocimientos especializados, voluntades e intereses, eso no es arte gerencial, eso es arte de Gobierno, Gerencia y Gestión.

El Gobierno de Pereira termina su período, los ciudadanos en las encuestas de “Ciudades como vamos” calificaron la administración actual: 60% mala, 22% regular, 18% buena, y solo el 16% confiados en el alcalde y solo el 13% en los procesos de contratación pública.

Ese gobierno saliente entendía porciones mínimas de la complejidad de la ciudad, dramatizaba mal los temas, no supo significarlos; en algún momento llamó a la Calle de la Fundación como el moño del regalo de una chica sesquicentenaria. Actos de habla sin buena comunicación. Los ciudadanos se vieron en medio de realidades de ciudad llenas de averías. Pereira es la sociedad de las averías, porque el ejercicio del poder parecía ejercerse en la sociedad de la ignorancia, un uso abyecto del poder generador de estados emocionales complicados. ¿Qué faltó ahí?

Pereira es un nodo territorial donde organizaciones, otros municipios, distintos sistemas de negocios, multiplicidades de la naturaleza y de la vida, aquí se encuentran, se comunican, se confunden y hacen interfaces con otros mundos locales, regionales y globales. Si uniéramos a los paisanos nacidos a cien kilómetros a la redonda, asentados aquí y residentes en otros países, si el 20% de todos nosotros contáramos con líderes y organizaciones vitales, capaces de hacernos mover en la dirección correcta para impulsar negocios y relaciones, para manejarnos como sujetos en el mundo global, seríamos una de las tribus globales más poderosas del planeta. Eso solo han podido hacerlo, a ratos los mafiosos, por eso están en la películas, se escribe y novela ese mundo complejo y de magia complicada.

Necesitamos alcalde con visión local y clase mundial, con verraquera para ordenar las calles, capaz de formar y hacer sinergias con equipos potentes en cada frente, poner en cintura las bandas del microtráfico, y con pantalones para ser líder que ponga a marchar la ciudad.

Pereira

 

Anuncios