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1010237_10151593746112894_1800908539_nA veces nadie mira a nadie frente a frente, estás rodeado de cemento en las calles que fueron creadas y a veces dominadas, brilla una brizna floja que cae y cae lenta en la ciudad. Se alegra el andén donde una chica estrena novio.

 Sobre la carretera se abaten cien pájaros y caen desalentados.

Llueven alas muertas.

 Dicen que es la pólvora de los traficantes a quienes se les confunden los ojos de los raspachines y las hojas de la coca. Corren ciento tres motociclistas en una vía larga, apuestan un pique por la misma ruta donde el Dante describe el camino al infierno.

 Pasa un caminante con su libro en la mano, a su lado una maestra que ha dejado en el patio de la escuela a los niños que vencen los sueños tras de las leyendas de los libros viejos y siguen el sendero de Don Quijote. Allá en los confines de los vientos de sus molinos caen alas muertas por todos lados.

 En Brasil se juegan territorios con balones de fútbol y tras los sonidos de las vuvuzelas y la cortesía de los dirigentes se oculta la mitología de los negocios que se marcan con las piernas los jugadores. Por la final medio mundo está tenso y anda con el uniforme de su equipo, hay guerra de harina.

 Mirá el firmamento, tormentas de Shakespeare y las aves vivas batallan por volar al norte, tejen un camino de idas y regresos sin resistirse, se mueven al norte y regresan al sur. Ignoran los caminos del nuevo rey de España y si cuñaron su trono con los colmillos de los elefantes muertos por su padre. La monarquía lavó sus pecados con el premio Príncipe de Asturias.

 Suena una canción con versos de un caminante que puso a rodar sus caminos en las canciones del exilio. El peluquero me recuerda el mensaje de un ilusorio compañero que quiso ser mago y habla de la sombra amorosa con Neruda, los sobresaltos de los relatos de Alan Poe y de un seminarista a quien su sotana se enredó en las raíces de los temores lejanos que persiguen a quienes ven las aves moribundas en las manos de los  niños.  

Pablo Picasso - Cat and Bird (1939)

Pablo Picasso – Cat and Bird (1939)

Sale en las noticias. Y al final recuerda que en una lengua antigua dice en un retablo: “Y el hombre inventa la última gota”.

 El ojo obstinado del gato se mueve en la noche, elude los pájaros muertos.

Ve el miedo amarrado a un mástil legendario.

 Siguen las noticias. Acapulco la guerra de carteles continúa y caen sus muertos. Muertos de otros lados, este es nuestro mundo, un pistolero que respira entre las amorosas axilas de una amante india.

 Y el brujo mayor saca un pentagrama, ensaya un modelo del mundo en sus cartas y dice que el cielo del norte esta golpeado y que las hamacas de los demás protegen su imperio. Desde la ruta de las águilas del norte vienen los pájaros a morir al sur.

 Se devaluará el euro y caerá la bolsa, seguirán brotando las siemprevivas que alimentan palomas que van a morir en los mares del petróleo que nada desde los muelles.

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