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Los hijos del siglo XX hemos visto brillar y sufrir a la gente, sus  sentimientos los rige el dinero como medida de todas las cosas.

En el siglo XXI, el dinero destella la mirada de quienes creen distinguirse al  poseer bienes suntuarios y usar productos de marca, nos obnubila con  sensación de importancia y comodidad, da felicidades fugaces al tener  objetos con esa tecnología que nos enlaza a redes donde se cacharrean bits sin afectos, hasta aplastarlos. El centro del reino antes de la modernidad era el palacio, el consumo colocó ese nombre a los locales de baratijas y el rey del mercado suena y tiene asiento en los centros comerciales, nos viste con marcas. La gente visita estos lugares para ver gente bella y mirar vitrinas.

El Chan-Chu o chánchú (en chino) es un sapo o rana de 3 patas que es considerado el sapo del dinero o la rana del dinero, está representada siempre en una estatuilla que además está llena de monedas y una en la boca, se presume que se trata de una rana toro. Este símbolo chino sirve para atraer el dinero y la riqueza.
El Chan-Chu o chánchú (en chino) es un sapo o rana de 3 patas que es considerado el sapo del dinero o la rana del dinero, está representada siempre en una estatuilla que además está llena de monedas y una en la boca, se presume que se trata de una rana toro. Este símbolo chino sirve para atraer el dinero y la riqueza.

El dinero moviliza ambiciones, promueve gobiernos, arma a los violentos, agita las redes mafiosas que esclavizan a los viciosos y atrapan a los corruptos, le pone fachada a los templos y le busca nuevos sentidos a las palabras viejas; sentencias que están en los libros de piedra, iluminan la cháchara de predicadores y profetas que en sus rituales de sanación y milagros se llenan los bolsillos.

La ciencia económica se hizo soberana en las ciencias sociales y los economistas miden los hechos de la vida como asuntos que se resuelven por las leyes imperfectas del mercado, hasta las teorías del consumidor se adaptaron para interpretar la democracia como el mercado político que gobierna las vidas y a los políticos y gobernantes como sus administradores y empresarios.

En el reino del mercado, ciudadanos y consumidores somos poco sujetos, muchas veces nos comportamos como objetos que  atraen o repelen las fuerzas de los dueños de los capitales financieros, los publicistas y las redes de los manejadores de las maquinarias políticas. Partidos que son solo grupos y movimientos con intereses que se agitan con alianzas de políticos, capitalistas, gestores del mercado oscuro y familias de abolengos que afincan su prestigio pegados a la teta del poder.

Son días calientes en el mercado político, los pregoneros anuncian promesas y promueven su intercambio por votos; como mucha gente no le jala a eso y prefiere las cosas del consumo, los electoreros entregan neveras y objetos de novedosos usos, cuotas de dinero que compran adhesiones, ofrecen casas gratuitas, subsidios, participación en los contratos y otras cosas. Mi voto vale porque el que elijo va a robarnos a todos, me decía un paisano de Ciénaga – Magdalena, para justificar esta  transacción.

La época electoral es una feria de revolturas con ideologías y sentidos de lo público difusos y confusos, hasta suenan voces desde una mesa donde se negocia por la paz de los guerrilleros, con juego tapado y condiciones que desconocemos. Se puede cambiar la tolda del partido, las ideologías poco cuentan, solo atractivos negocios con doctrinarios desteñidos.

El resultado del movimiento de la bolsa en el juego electoral, se define en pocos días en el mercado de la democracia colombiana, sea que gane terreno el voto en blanco, que sea reelegido Santos, o se genere un revolcón en el congreso, y tiene intereses que poco explican las palabras de los discursos; tras la elección, comenzara otro momento, los negociantes del mercado político, caras que siempre ajenas al elector, negociaran altos cargos burocráticos, coaliciones para mover y regular su  mercado de la democracia desde la burocracia. Tranzarán posiciones de gobierno y puestos, participación en los presupuestos y la contratación para la ejecución de obras y servicios sociales; detrás de ellos, otros señores más  oscuros que saben manejar el mejor botín, las cuentas de las mega obras con transacciones y posiciones para quienes definen los contratos.

En estos días los electores conscientes están dudosos; claro, según sea la manera de cada quien para ser consciente, porque he leído a quienes prefieren la perpetuidad del poder en manos de las castas políticas y los apellidos rancios, ellos se escampan en una zona de comodidad con un modelo mental de culto al poder y a los poderosos, el culto al patrón, el culto a las dinastías, al gamonalismo. No sé si esa sea una manera de ser libres e iguales, o estar atrapados en la telaraña de los poderosos que necesitan un público cautivo y unos peones que los entretengan.

Y mientras estamos confundidos por este juego, también nos estamos transformando hacia otra mentalidad con tremendas consecuencias para el poder. El estar mejor informados y mejor educados que los hijos del siglo XX, las brechas generacionales más experiencias, nos ha habilitado para mirar a los políticos, a los clérigos y a los gobernantes con una mejor manera de percibirlos, esa capacidad de movernos por las redes de la información que nos ofrece la tecnología de las comunicaciones, nos mejora la mentalidad y la visión del mundo, estamos frente al portal de la sociedad y la economía del conocimiento.

Aún aprendemos a movernos ahí; académicos, planificadores, apenas están trazando caminos y maneras de indicarnos cómo entrar ahí y cuál vehículo escoger; sin embargo, percibimos la ruta, tenemos expectativas crecientes y divisamos una enorme brecha entre lo que esperamos y lo que los políticos y los gobernantes están ofreciendo. Las noticias llegan con hechos de movilizaciones de la clase media, poblaciones inconformes que sufren por malos resultados de sus gobiernos. Voto en blanco.

Figura zoomorfa, rana Autor:Cultura Sinu Dimensiones:2.8x2cms Comentarios: Pieza trabajada por el sistema de falsa filigrana, común en la cultura Sinú . CRÉDITOS  Fuente:Historia del Arte Colombiano Editor o Impresor:Salvat Editores S.A. Contenido:Colección enciclopedia Gestor:Salvat Editores Año:1977 Comentarios:Colección libros Fotografía:Dicken Castro, Sergio Trujillo, German Tellez, Fernando Urbina, Carlos Morales y otros

Figura zoomorfa, rana
Autor: Cultura Sinú
Dimensiones: 2.8x 2 cms
Comentarios:
Pieza trabajada por el sistema de falsa filigrana, común en la cultura Sinú .
CRÉDITOS
Fuente: Historia del Arte Colombiano
Editor o Impresor: Salvat Editores S.A.
Contenido: Colección enciclopedia
Gestor: Salvat Editores
Año: 1977
Comentarios: Colección libros
Fotografía: Dicken Castro, Sergio Trujillo, Germán Tellez, Fernando Urbina, Carlos Morales y otros

Y otra megatendencia generara más cambios en el siglo XXI, esperemos quince años a cuando el cambio climático nos haya transformando en ecologistas, quizá estemos dejando de lado las leyes del mercado y seamos más maduros frente a la vida y al planeta, frente a nosotros mismos por asunto de supervivencia. En esas circunstancias habrá transformaciones en los valores de las cosas que se consuman, en la racionalidad de los intercambios donde entrarán a ser sopesadas las consecuencias por los fenómenos telúricos que nos golpeen hasta destruirnos o hacernos despertar.

Las amenazas del cambio climático, aquí y ahora, parecen un discurso de loquitos, nos estamos acostumbrando a vivir con otro tipo de aguaceros, con otras maneras que sequía. Los dueños del mercado financiero y de los votos de la democracia están enceguecidos en sus cosas y muchos políticos tras sus contratos, poco a poco se acomodan como el sapo en la olla que se va calentando.

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