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[009604]Uno escucha las noticias, lee los comentarios, oye los decires de la gente apretujada en los buses. Ente ellos alguien y otros dicen que esta ciudad necesita un gerente. Discrepo de esa idea, las ciudades no se gerencian, se gobiernan.

Entiendo que es asunto de cumplimiento de misiones político- administrativas para el gobierno del territorio, y en esas misiones confluye la demanda de capacidades de personas con tres habilidades:

Primero, ser capaz de gobernar el desarrollo, lo que se hace con la producción de hechos que conducen hacia la confluencia de esfuerzos entre distintos actores publico – privados y académicos para avanzar hacia metas de bienestar económico y social sostenible, o algo así, según el enfoque político orientador. Lula fue un buen ejemplo hasta cuando lo cubrió su manto oscuro. Lo fue Abraham Lincoln.

Segundo, ser capaz de gerenciar el desarrollo, con habilidad  para manejar recursos de capital financiero, presupuestal, humano, político, técnico, etc. Recursos en función del cumplimiento de metas con uso óptimo de recursos, para el progreso en el territorio. Con claridades en el intercambio de problemas que genera la inversión o el gasto, siempre que se soluciona un problema, esta solución genera nuevos problemas y aquí el intercambio es hacia mejorar o empeorar. Ahí está la sabiduría y la habilidad. (Pregunte sobre  alcaldes Bogotanos, algo va entre Jaime Castro, Peñalosa en su primera administración y el Petro)

La tercera capacidad es gestionar el desarrollo. Aquí se trata de concertar, escuchar comprometer a ciudadanos, políticos, lideres y organizaciones y a quienes sea necesario hacia el cumplimiento de compromisos, el producto es un ambiente de confianza que impulsa  hacia la producción de hechos que transforman la vida del territorio.  Gandhi comprometió a todo un pueblo en una estrategia de resistencia pasiva y logró la liberación.  No veo a gerente haciendo esas tres cosas. Pero tengo claro que una persona con alta capacidad gerencial y con buen conocimiento de lo público puede hacerlo mucho mejor que un buen político ganador de elecciones pero malo para gobernar.

Cada día es más duro esto del gobierno. O si no, pregúntenle a los obispos, antes alzaban el dedo y todo el mundo se los besaba, ahora ni lo usan, de-pronto se los roban.

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